DOS VIDAS (21)
Ha pasado un año. Un año, 365 días, ... y de nuevo la vida ha puesto las cosas en su sitio.
Ana y Esther, siguen felices y no solo eso, ahora esa felicidad se ha visto incrementada con la llegada de Eva, una preciosa niña que ambas encargaron por vía de mama cigüeña/inseminación y que ha servido para anudar su unión de manera casi definitiva, porque como dice Esther ¿Qué hay hoy en día definitivo? Solo el nacer y el morir, el resto... ya nos encargamos los seres humanos de ir modificándolo con nuestras locuras.
Carolina, mi Carol, de ella poco mas sé. De vez en cuando la diviso a través de mi visera, la veo a lo lejos paseando, es como un fotograma antiguo, con ralladuras y perdida de color. Unas veces acompañada y otras, las mas, sola. Nunca la podré olvidar, al fin y al cabo ha formado parte de mi vida de una manera muy especial y me hizo recapacitar y diferenciar que es amor y qué deseo. Suerte en tu búsqueda de la felicidad, querida.
De Alicia, nunca mas se supo y juro que la busqué por todas partes, no quería dejar un hilo suelto; con la edad me he vuelto precavida, bastantes sobresaltos tengo ya en la vida para que de pronto aparezca de nuevo, aunque claro, nunca se sabe, el destino esta a la vuelta de una esquina.
Lucia, ay mi hermosa Lucia, es mi amor de otoño, la alegría de mi vida. Sí, al final resolví el problema, no se si bien o mal, me imagino que quien lea estas paginas pensará que estoy obrando como un ser despreciable, que soy una irresponsable, que cosas así no se hacen. Si, lo sé, también yo pensaba así antes, jurando y rejurando que yo nunca seria capaz de hacer eso, y que si lo hacia, antes daría la cara. Pero, queridas lectoras no nos engañemos eso lo decimos cuando las cosas les pasan a las demás, porque esas cosas siempre les pasan a otras y no a nosotras. Para saber que haría cada una en esa situación hay que estar en sus zapatos, porque ¿quien esta capacitada para tirar la primera piedra?, ¿Quién se quiere erigir en juez si no se ha encontrado nunca siendo parte?.
Nadie busca una situación así a propósito y si me ha tocado amar a dos mujeres a la vez, pues, una de dos, o se hace con todas las consecuencias o se atiene una a ser y hacer infeliz eternamente a tres personas.
Marga, sigue siendo mi primer amor, amor eterno que juré cuidar hasta el fin de mis días. No se, en el fondo creo que nota que las cosas han cambiado, pero también veo que cada día está mejor, y que nota que soy feliz y lo acepta. Ahora se ha apuntado a un curso de pincha discos que da la Conserjería de la Mujer de Madrid. Al principio creí que era una locura, pero la veo marchar tan contenta a esos cursos que no dudo que cualquier día le de por abrir un Bar de ambiente en pleno centro de Madrid y oficiar ella de pincha discos oficial. En todo caso, tiene una gran ilusión y eso ya es algo.
En cuanto a mi, aquí estoy, dividida, repartiendo mi tiempo entre mi trabajo, mi colaboración en la Asociación y mis dos mujeres. ¿Cuánto durará? No lo sé, pero después de mucho darle vuelta, y de muchas noches en blanco, he decidido seguir el consejo de los viejos autores latinos:
Carpe diem quam minimum credula postero.
Y como el titulo de aquella antigua pelicula de 1945, que sea el cielo el que me juzgue
THE END



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