DOS VIDAS (7)
|
Sueño, sueño que sigo con ella, que nada ha pasado y que todo sigue igual. Sueño, sueño que sigo viendo a Marta dormida como siempre en el sofá de casa horas enteras. Sueño que sueño que me traslado de nuevo al pequeño estudio de Carol, y veo aquel baúl convertido en mesa de comedor por obra y gracia de una simple puerta puesta sobre él. Sueño, sueño que todo gira de nuevo entorno a aquel mantel blanco y a la botella de agua mineral con una simple rosa roja dentro de ella. Sueño, sueño que me veo de nuevo mirando los labios de Carol con mas hambre que al plato de pasta que me había puesto delante, y sueño mi propia derrota, mi claudicación cuando acerca su rostro hacia mi y el silencio transformado en el sonido de la voz de Edif. Piaf de fondo cantando "la vie en rose" nos rodea. Sueño, sueño en los segundos transformados en una eternidad en que su mirada se queda prendida de mi mirada. Sueño que tengo de nuevo su boca en la mía, mis manos en su cuerpo, su fresco aliento volando dentro de mi... sueño, sueño que sueño... Pero yo se muy bien que no fue un sueño, no, atesoro celosamente esos momentos y el resto de los robados instantes pasados en su compañía como si de un tesoro de tratase. Solo me queda eso, los momentos, los momentos pasados a su lado, y los sueños. Marta me esta hablando, solo oigo el sonido de su voz y pronto dejo de prestar atención, ya soy una experta en evadirme, la miro sin verla porque su imagen se interpone delante de mis ojos,
Marta me mira de soslayo, me imagino que estará pensando que algo me pasa pero, como a ella tampoco le entusiasma el "ambiente", noto que suelta un suspiro de alivio volviendo a sentarse en el sofá, se hace con el mando de la televisión y comienza el ritual de zapping de todas las noches. Me imagino que piensa que se me ha pasado la fiebre por salir todos los fines de semana y que ya me he cansado del bullicio de los bares y discotecas. ¡¡Que lejos esta de imaginar que no quería salir por miedo de encontrarme a Carol!!. Este sábado se ha repetido la comedia de todos los fines de semana pero, algo me ha empujado a decirle que sí, que vamos a salir, y yo se que ese algo es la curiosidad y el deseo de ver quien es la persona que ha logrado que Carol me olvidara. Curiosidad, deseo, envidia y la propia rabia de saber que ya hay otra persona en su vida, otra persona que le podrá dedicar las noches enteras y no solo unas pocas horas robadas a escondidas de mi otra vida. Otra persona que habrá ocupado mi sitio en su cama, que posará su cabeza donde yo posaba la mía para mirarnos intensamente entre encuentro y encuentro. Si, este sábado si que vamos a salir a divertirnos, ¿porqué no? Tal y como Marta y yo soliamos hacer hace tiempo. Total ¿qué posibilidad hay de encontrarse con alguien en el maremagnun de gente que puebla Chueca un fin de semana?
|



Comentarios Recientes